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Cremas para protegernos del sol

Interacción luz-materia al servicio de la salud

Sabemos que la exposición moderada y controlada a la radiación ultravioleta (UV) es beneficiosa. Por ejemplo, la radiación UV es necesaria para la síntesis de la vitamina D3 y su acción terapéutica se utiliza en afecciones cutáneas como la psoriasis, la dermatitis o el acné. Al mismo tiempo, un exceso de exposición al sol puede causar agresiones que van desde las típicas quemaduras estivales hasta el fotoenvejecimiento de la piel o efectos mutagénicos relacionados con el cáncer de piel o con la pérdida de respuesta inmune celular.

Por este motivo, a partir de los años 20 del siglo pasado surgieron en el mercado los fotoprotectores solares: preparados farmacéuticos de aplicación tópica capaces de reflejar, absorber o dispersar la radiación UV y disminuir de esta manera sus efectos negativos sobre la piel. Los fotoprotectores se basan en compuestos llamados filtros químicos que tienen en común la capacidad de absorber la radiación en una determinada región del UV.

LOS FILTROS SOLARES SON CAPACES DE REFLEJAR, ABSORBER O DISPERSAR LA RADIACIÓN UV
¿Dónde está la química?

El mecanismo de protección consiste en la “desactivación” de la radiación UV energética y potencialmente peligrosa mediante el uso de filtros químicos. Cuando estos compuestos absorben la radiación, la energía es transformada en calor inocuo bien directamente o bien participando en una reacción fotoquímica (mediada por luz), rápida y reversible de tautomerización, un tipo de isomerización (reordenación interna de los átomos de una molécula). Este es el caso del Uvinul® A Plus (2-(4-(dietilamino)-2-hidroxibenzoil)benzoato de hexil), un filtro químico orgánico de BASF que se puede encontrar en cremas solares comerciales.

Existe una clara relación entre la estructura química del filtro solar y su capacidad de absorción de la radiación UV. Con pequeños cambios en la estructura química se consigue adaptar y optimizar la región de máxima absorción del fotoprotector, es decir, seleccionar el tipo de radiación en que queremos que la protección sea más eficiente.

Estructura y tautomerización de un filtro químico
¿Qué conceptos lo explican?

Lo más importante es reconocer la interacción de la luz solar con la materia en general y con los compuestos químicos en particular. Los filtros químicos de los protectores solares absorben la luz UV de forma que la energía absorbida retorna térmicamente y proporciona reacciones de isomerización. Es decir, las moléculas iniciales se transforman en otras con la misma fórmula molecular (el mismo número y tipo de átomos), pero con diferentes estructuras y propiedades que protegen nuestra piel.